Buitre.jpg  Buitre 330px Buitre

Los buitres son aves rapaces que suelen alimentarse únicamente de animales muertos, aunque a falta de estos, son capaces de cazar piezas vivas. Los buitres se encuentran distribuidos por todos los continentes, excepto la Antártida y Oceanía.

  • Nombre Científico : Gyps africanus
  • Familia : Accipítridos (Accipitridae)
  • Orden : Falconiformes
  • Clase : aves
  • Identificación : Los ojos y el cuello oscuros diferencian a esta especie del adulto del buitre de El Cabo (el cual, además, es de mayor tamaño).
  • Longitud: 94 cm; envergadura: 218 cm.
  • Peso : 4-7 kg (peso medio, 5,5 kg).
  • Distribución : África tropical y subtropical, desde Mauritania hasta Etiopía, y hasta el este de Sudáfrica por el sur. Hábitat : Terrenos arbolados de diversos tipos, sabanas y estepas; está ausente de los desiertos y de las selvas densas.
  • Alimentación : Se alimenta de carroña, principalmente de los músculos blandos y los tejidos orgánicos, pero consume asimismo fragmentos de huesos de los cadáveres de grandes mamíferos. También devora placentas y pequeños animales muertos.
  • Reproducción : Tras una incubación de unos 56 días, pone un huevo (rara vez 2 ó 3) a principios de la estación seca.

Características

  • OJOS: A diferencia de la mayoría de los otros animales, los buitres y otras rapaces diurnas tienen dos fóveas o puntos de máxima sensibilidad visual en cada ojo. Dado que, en cada uno de estos órganos una fóvea está dirigida lateralmente y la otra hacia delante, estas aves pueden ver en cualquier momento tres campos distintos con nitidez y precisión: dos laterales, con visión monocular independiente, y uno central con visión binocular o combinada, es decir, con una perfecta apreciación del relieve y la distancia. Como contrapartida, estos ojos tan perfeccionados son semitubulares y no pueden moverse mucho dentro de sus órbitas, lo que significa que el ave debe ladear, bajar o subir la cabeza para dirigir su visión hacia el objeto.
  • EXTREMOS ALARES: Las alas de bajo índice de aspecto, esto es, aquéllas cuyas longitud no supera con creces a su anchura, suelen oponer una gran resistencia al aire por el que se desplazan. El aire de la zona de alta presión situada bajo las alas tiende a fluir por sus extremos hacia la zona a baja presión que se sitúa por encima. Al producir una turbulencia en los extremos alares, este desplazamiento hacia arriba rompe el flujo laminar del aire, generando una gran resistencia al avance y dificultando en gran medida el vuelo encumbrado. Para solventar en parte este problema, los buitres extienden sus plumas primarias, separándolas como “dedos” y creando profundas muescas entre unas y otras. Al disponerse de esta forma, cada una de las primarias actúa como una pequeña ala de alto índice de aspecto, lo que reduce la turbulencia en los extremos alares y disminuye la velocidad mínima de sustentación del ala.
  • ALAS: Largas, anchas y más o menos rectangulares, están adaptadas para sacar el máximo provecho de las corrientes aéreas ascendentes o térmicas, permitiendo que el ave se remonte sin esfuerzo. Tras un evidente esfuerzo inicial, la ascensión se convierte en un fácil planeo en el interior de las grandes bolsas de aire caliente que se forman en las corrientes térmicas cuando las aves ganan cierta altura.
  • PUMAJE: No presenta grandes diferencias entre ambos sexos, pero se vuelve más pálido y uniforme con la edad, especialmente en las hembras.
  • PICO: Muy robusto y casi tan largo como la cabeza, permite desgarrar la piel dura de los grandes cadáveres
  • LENGUA: Tapizada de púas, permite arrancar en pocos segundos la carne blanda que recubre los huesos.
  • CUELLO: Largo y recubierto de un fino plumón, lo que permite introducir la cabeza en los más hondo del cadáver; la ausencia de plumas grandes evita que el cuello quede empapado de sangre, facilitando su limpieza.
  • GARRAS: Poco desarrolladas y con las uñas romas, prácticamente carecen de fuerza y habilidad prensil, pero permiten, en cambio, recorrer cortos trechos por el suelo.
  • RÉMIGES: (plumas de vuelo alares) Rígidas y fuertes, permiten realizar vuelos de larga duración.
  • COLA: Corta, como en otros buitres del género Gyps; como su homólogo bengalí, y a diferencia de las otras especies del género que tienen catorce rectrices, el africano suele tener doce, rasgo que ha inducido a algunos autores a clasificar ambos buitres dorsiblancos en un género distinto, Pseudogyps.

Alimentación

Carroñeros y oportunistas

Los buitres son aves carroñeras adaptadas para descubrir a gran distancia los animales muertos del Viejo Mundo, sin embargo, se alimentan únicamente de carroña. Así, por ejemplo, el alimoche sombrío completa su dieta de carroña y excrementos con pequeños insectos; y el buitre negro, además de carroñas de tamaño mediano o grande, captura ocasionalmente lagartos y tortugas.

Lo mismo sucede con el quebrantahuesos, que se alimenta principalmente de huesos de gran tamaño aunque no desdeña los pequeños cadáveres y completa, a veces, su dieta con tortugas. Su técnica es muy particular: cuando no consigue romper un huevo en el suelo, lo deja caer desde varias decenas de metros de altura sobre una zona rocosa destinada a este propósito (la huesera), y a continuación desciende en espiral para devorar los trozos y la médula. El alimoche común es un oportunista que, además de consumir carroñas, excrementos, restos y basuras –incluidas verduras y frutos podridos-, depreda animales pequeños o incluso de tamaño mediano, siempre que estén débiles o heridos. Y el buitre palmero se alimenta principalmente de los frutos de la palmera oleaginosa y de la rafia, y, en menor medida, de otras materias vegetales, peces, anfibios, moluscos y otros animales pequeños.

El gremio de la sabana

Las diferencias específicas en el tamaño corporal, en la fuerza y en el tamaño del pico permiten que una misma carroña sea utilizada por varias especies de buitres. Mientras los del género Gyps devoran principalmente la carne y las vísceras, las especies de mayor tamaño consumen asimismo la piel, los tendones e incluso algunos huesos, y los buitres más pequeños suelen alimentare con las piltrafas que se desprenden del cadáver. La coexistencia de varias especies de buitres en una misma carroña tiene su ejemplo perfecto y más estructurado en la sabana africana, donde las seis especies de buitres que la pueblan forman un auténtico gremio.

Aplicado a los animales, este término designa el conjunto de especies de una comunidad que se agrupan para explotar de un modo similar el mismo tipo de alimentos. Aunque explotan los mismos recursos, difieren en sus requisitos alimentarios. De este modo, mientras el buitre dorsiblanco y el moteado introducen sus largos cuellos en la cavidad abdominal para devorar las vísceras y los músculos blandos, el buitre orejudo y el cabeciblanco, más capacitados para desgarrar la piel, los músculos duros, los tendones y otros elementos coriáceos, atacan directamente estos tejidos. Los alimoches común y sombrío, por su parte, suelen merodear entre los trozos que se desprenden del cadáver, sin acercarse demasiado a sus parientes de mayor tamaño.

Reproducción

Colonias y nidos

Como la mayoría de las rapaces, los buitres del Viejo Mundo suelen ser monógamos –el quebrantahuesos y el alimoche común, sin embargo, forman a veces tríos poliándricos-, y no es raro que las parejas permanezcan juntas de por vida. Las especies del género Gyps tienden a anidar en colonias más o menos densas. Los buitres leonado, moteado y de El Cabo son siempre coloniales, mientras que el buitre dorsiblanco bengalí y el del Himalaya anidan a menudo en solitario. El buitre dorsiblanco africano constituye un caso intermedio ya que, si bien forma a menudo pequeñas colonias más o menos duraderas, también es frecuente que sus parejas no se asocien entre sí.

Frente a esta última especie y también frente al buitre leonado, que suele anidar en colonias de menos de veinte parejas y que en todo caso nunca superan las 150, están los buitres de El Cabo y moteado, de los que se conocen concentraciones de hasta un millar de nidos. Los otros buitres africanos, por el contrario, no son coloniales, si bien no es raro que las parejas del buitre orejudo aniden en grupos laxos. Este último buitre, en particular, construye una plataforma extensa, de hasta 1,5 m de diámetro, y la reviste interiormente con pelo y con hierba. Siempre anida sobre un árbol y, aunque prefiere las acacias espinosas bajas y expuestas, a veces lo hace sobre un boabad. Otros buitres africanos que anidan en árboles son el cabeciblanco, el dorsiblanco y el alimoche sombrío.

A diferencia de estas especies, el buitre moteado construye su ligera plataforma de palos sobre cornisas o salientes de acantilados, si bien en algunas zonas como el norte de Camerún también anida en árboles. Otro buitre africano que anida siempre en escarpas abruptas es el de El Cabo, como lo hace también el buitre leonado.

Puesta y desarrollo

A excepción del alimoche común, que casi siempre pone dos huevos –y el quebrantahuesos que a menudo pone un segundo huevo cuatro o cinco días después de poner el primero-, los buitres del Viejo Mundo suelen tener un único polluelo. El buitre dorsiblanco africano, aunque suele poner un único huevo, puede llegar, excepcionalmente, a poner no sólo dos sino hasta tres huevos. La incubación, en este buitre, suele durar unos 56 días y la puesta tiene lugar a principios de la estación seca. El pollo, que es nidícola y nace cubierto de un denso plumón de color gris pálido, depende por completo de sus progenitores. Éstos, que ya se turnaron durante la incubación, también se relevan para alimentar a su cría, si bien la hembra suele alejarse menos del nido que el macho.

Como sucede con otros buitres del género Gyps, la alimentación de los jóvenes del dorsiblanco africano se efectúa con carne regurgitada, digerida en parte y mezclada con saliva que contiene los enzimas necesarios para que los pollos puedan terminar la digestión. Tras adquirir su primer plumaje a los 120-130 días, los jóvenes continuarán recibiendo algunos alimentos hasta que se independicen por completo.

Hábitat

El aura gallipavo ocupa todo tipo de hábitats, desde el desierto más absoluto (en Perú) y las pluvisilvas más densas, hasta herbazales, sabanas, semidesiertos y bosques templados en Norteamérica. Tan ubicuo o más que el aura gallipavo es el zopilote negro. Este adaptable buitre americano no sólo ocupa casi todos los hábitats de tierras bajas, a excepción de las selvas más densas, sino también y sobre todo las zonas habitadas. En el otro extremo de estas especies tan antrópicas están el cóndor californiano, que sólo vivía en colinas remotas y apartadas –por lo menos en fechas recientes-, y el cóndor andino, habitante de las altas soledades de los Andes y de las costas y herbazales no menos remotos de Perú y el sur de Chile y Argentina.

En el Viejo Mundo, los hábitats urbanos son utilizados sobre todo por el alimoche sombrío y por los buitres dorsiblanco bengalí y picofino. El primero merodea por las ciudades del oeste de África, en busca de basura e incluso de excrementos; en otras zonas del continente es, en cambio, una especie propia de las sabanas y zonas arboladas no muy densas. Las otras dos especies se concentran en torno a los mataderos y vertederos de basura, aunque también se encuentran en parques y terrenos abiertos en torno a pueblos y ciudades. Otro medio frecuentado por varios buitres accipítridos es el de montaña.

La alta montaña, en particular, es el feudo indiscutible del quebrantahuesos y del buitre del Himalaya, pero también es habitada por algunas poblaciones de alimoche, por varias poblaciones de buitre negro y por algunas especies que, como los buitres leonado, moteado y de El Cabo, dependen de las zonas accidentadas para dormir, anidar y encumbrarse. Otros buitres, como el cabecirrojo, el dorsiblanco bengalí y la subespecie Tenuirostris del buitre picofino, no alcanzan cotas tan elevadas, pero sí ocupan el piedemonte del Himalaya hasta los 1.500 ó 2.000 m de altitud.

Contrariamente a lo que sucede con los catártidos, el medio forestal denso no es muy propicio a los buitres del Viejo Mundo: sólo habitan o se encuentran con cierta regularidad en él –o mejor dicho en sus linderos- el buitre palmero, algunas poblaciones de buitre negro (en bosques de montaña) y, en algunas zonas de África, el alimoche sombrío. La gran mayoría de especies necesitan de grandes extensiones abiertas, con escasa vegetación arbórea, para localizar desde el aire las carroñas. Éste es el caso del buitre dorsiblanco africano, pero también lo es de muchas otras especies de tamaño grande o mediano que, debido a su limitada movilidad en el suelo y a su gran dependencia de las corrientes térmicas, tienden a pasar gran parte del día en el aire.

Distribución

Especialmente diversificados en el continente africano, los buitres del Viejo Mundo cuentan allí con once representantes, es decir, con la gran mayoría de las quince especies que conforman este heterogéneo grupo. Seis de estos once buitres sólo se encuentran en África: el buitre palmero, cuya área se extiende desde Senegambia hasta la costa de Kenya, y por el sur hasta Angola y el noreste de Sudáfrica; el alimoche sombrío, que se distribuye desde Mauritania hasta Etiopía, Namibia y Sudáfrica, pero sin adentrarse en los desiertos y las grandes zonas selváticas; el buitre dorsiblanco africano y el buitre cabeciblanco, que tienen una distribución similar a la del alimoche sombrío, aunque algo más sureña; el buitre de El Cabo, que es endémico del sur de África, desde Namibia, Botswana, Zimbabwe y sur de Mozambique hasta el Cabo de Buena Esperanza; y el buitre moteado, la más tropical de las especies africanas, ya que su área de distribución va desde Etiopía, Eritrea y el noreste de Somalia, hasta posiblemente Arabia Saudí.

Además de estos seis endemismos continentales, también puede considerarse al buitre orejudo como una especie africana; su extensa área de distribución abarca gran parte de África al sur de trópico de Cáncer –más una pequeña zona en el suroeste de Marruecos- y sólo se adentra en Asia por el sur de Israel y la península Arábiga. Otra especie muy distribuida por África es el alimoche común, cuya población más importante se encuentra en Etiopía. Además de ocupar casi toda la franja del Sahel, este pequeño buitre también se encuentra en Kenya, Tanzania, Angola, Namibia, el archipiélago de las Canarias y las islas de Cabo Verde, así como en diversas zonas de Eurasia.

Mucho más euroasiáticos son el quebrantahuesos y el buitre leonado, que tienen una distribución principalmente paleártica –aunque existen pequeñas poblaciones del primero en el este y el sur de África-, mientras que el buitre negro sólo inverna en el noreste de África. Las otras cuatro especies son exclusivas del sur de Asia: en la parte más tropical del continente habitan los buitres dorsiblanco bengalí, picofino y cabecirrojo, y en las altas montañas del centro-sur de Asia, el buitre del Himalaya.

Especies

BUITRES DEL VIEJO MUNDO

  • Buitre palmero: (Gypohierax angolensis)Propia de África tropical y ecuatorial, esta pequeña rapaz de plumaje blanco y negro parece ocupar un lugar intermedio entre los pigargos y los demás buitres, tanto por su anatomía como por sus hábitos alimenticios.
  • Quebrantahuesos: (Gypaetus barbatus)Esta enorme rapaz de plumaje negro y ocre rojizo anida en las zonas más montañosas y escarpadas de África y Eurasia, incluido el Himalaya.
  • Alimoche común: (Neophron percnopterus)Propio de las zonas áridas de África y el sur de Eurasia, este pequeño buitre de rostro completamente desnudo parece una versión reducida del quebrantahuesos con un plumaje de cigüeña blanca.
  • Buitre negro: (Aegypius monachus)Pese a su amplia distribución que abarca el sur de Paleártico, Sudán y el norte de la India, este enorme buitre es hoy una especie vulnerable en toda su área.
  • Buitre cabecirrojo: (Sarcogyps calvus)Este buitre de tamaño mediano ocupa una gran variedad de hábitats en el sur de Asia. Suele alimentarse de carroña, pero también piratea el alimento de otros buitres.
  • Buitre moteado: (Gyps rueppellii)Es la más gregaria de las seis especies que forman el gremio de buitres de la sabana subsahariana: no sólo anida en colonias de diez a mil parejas, sino que además duerme y se encumbra comunalmente.
  • Buitre leonado: (Gyps fulvus)Propia de las montañas y zonas áridas del suroeste del Paleártico, rabia y centro de Asia, esta especie necesita acantilados y otras zonas rocosas y abruptas para encumbrarse, dormir y anidar. Es el buitre más común en el sur de Europa y el único de su género que cría en este continente.
  • Buitres asiáticos: (género Gyps)Sólo se encuentran en el sur de Asia y son exclusivamente carroñeros. El buitre dorsiblanco bengalí (G. bengalensis), que es una versión más oscura del dorsiblanco africano, vive cerca de pueblos y ciudades, congregándose a veces en grandes números en mataderos y vertederos de basura. Algo más pálido que el primero y asociado a menudo con él, el buitre picofino (G. indicus) es casi tan colonial como el buitre leonado. El buitre del Himalaya (G. himalayensis) rara vez desciende por debajo de los 1.500 m y puede poseer una gran envergadura (hasta 3,10 m).
  • Buitre orejudo: (Torgos tracheliotus)Aunque también pertenece al gremio de los carroñeros de la sabana, este buitre de cabeza rojiza y pico muy grueso no es exclusivo del continente africano, ya que también se encuentra en Israel y la península Arábiga.
  • Buitre cabeciblanco: (Trigonoceps occipitalis)Este buitre africano suele alimentarse sólo o en parejas, arrebatando algún pedazo de carroña a otros miembros del gremio de la sabana, robando sus presas a otras aves, o capturando langostas y termitas aladas.
  • Alimoche sombrío: (Necrosyrtes monachus) Esta especie africana, que parece una versión reducida del buitre orejudo, es muy abundante en el oeste y el noreste de África.
  • Buitre de El Cabo: (Gyps coprotheres)Colonial y gregaria, esta especie gemela del buitre leonado se alimenta en las grandes carroñas que a menudo comparten con otros buitres africanos.

BUITRES DEL NUEVO MUNDO

  • Auras: (género Cathartes)Contrariamente a la inmensa mayoría de aves, las auras tienen un olfato muy desarrollado que juega un papel fundamental en la localización del alimento. Aunque la taxonomía del género no está bien definida, suelen diferenciarse tres especies: el aura gallipavo (c. aura), que ocupa todo tipo de hábitats desde el suroeste de Canadá hasta la Patagonia incluidas las Antillas; el aura sabanera (C. burrovianus), que habita en herbazales, sabanas y linderos forestales de América tropical; y el aura selvática (C. melambrotus), que sólo se encuentra en las selvas más vírgenes de la Amazona.
  • Zopilote rey: (Sarcoramphus papa)Con su plumaje contrastado y su cabeza multicolor y barroca, el zopilote rey es una de las aves más vistosas. Dependiente de las auras para encontrar su alimento, este catártido, que ocupa hábitats selváticos y de sabana en la América tropical, es dominante en las carroñas pero no suele ser agresivo.
  • Zopilote negro: (Coragyps atratus)El área de distribución de esta especie muy común y adaptable abarca desde el sur de Estados Unidos hasta Argentina y Chile. Se alimenta de todo tipo de carroñas, y su gran abertura bucal le permite especializarse en los músculos y vísceras, que engulle con gran rapidez.
  • Cóndores: En el extremo opuesto del zopilote negro, que abunda incluso en las grandes poblaciones, está el cóndor californiano (Gymnogyps californianus), una de las aves más amenazadas del mundo. Tras desaparecer a mediados de los años ochenta. Este catártido ha sido objeto de un exitoso programa de cría que ha permitido iniciar su reintroducción en las colinas del valle de San Joaquín, en California. Mucho más extensa que la del californiano, el área el cóndor andino (Vultur gryphus) abarca el este de América del Sur, desde Venezuela hasta la Tierra del Fuego. Con sus 15 kg de peso máximo y una envergadura de hasta 3,2 m, ésta es la mayor de las rapaces.

Fotos

Buitre2.jpg  Buitre Buitre2

Bibliografía

http://www.riie.com.mx/?a=31957

http://es.wikipedia.org/wiki/Buitre