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| Explorador |
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Registrado: Sab Ene 26, 2008 03:43 Mensajes: 84
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Pues que creo que lo tenemos un poquito dejado de lado, este tema, quizás. Nos interesamos todos -yo el primero- por especies foráneas, quizá mas llamativas que las nuestras, pero creo que aún no he visto algún tema específico de las víboras ibéricas. Googleando un poco salen estas tres especies: - VIPERA LATASTI (Según Wikipedia) La víbora hocicuda o víbora de Lataste es una especie de serpiente víbora presente en la Península Ibérica, el sur de Francia y el norte del Magreb. Es la vívora más frecuente en la Península, abarca todo el territorio de España y Portugal a excepción de Cantabria y los Pirineos. Esta serpiente es la que cuenta con el veneno menos tóxico de las tres presentes en España, y aunque su mordedura no es mortal, se precisa de asistencia sanitaria par la aplicación de un suero antiofídico especifico.
Este tipo de serpiente cuenta con dos subespecies: Vipera latasti latasti y Vipera latastei gaditana.
- VIPERA ASPIS (Según Wikipedia, otra vez, pero más completo)  Un áspid (Vipera aspis) es una especie de víbora que se puede encontrar en Europa, Asia occidental y norte de África. En España se puede enontrar esta serpiente en el nordeste, en Cataluña y la cordillera pirenaica. Existe también una población aislada en el curso alto del Duero.
Descripción
Tiene una longitud de por lo menos 60 cm. Los machos alcanzan hasta 85 cm, y las hembras un máximo de 75 cm. Los machos, sin embargo, son un poco más delgados que las hembras. La cola es relativamente corta: un séptimo a un noveno de la longitud de cuerpo en las hembras, y un sexto a un octavo en los machos[1] . La cabeza es amplia, triangular y bien diferenciada del cuello. Las escamas del cuerpo son grisosas o amarillas, doradas o cupreas, con manchas negras o verdosas con borde negro, en aparente zigzag sobre el lomo.
Hábitat
Esta serpiente prefiere áreas calidas con buena exposición al sol, vegetación estructurada y suelos relativamente secos. En Italia y Francia, se encuentra a menudo en áreas montañosas o en colinas, especialmente en regiones de piedra caliza, pero se presenta a veces en llanos bajos. Tiene una preferencia por áreas cubiertas de vegetación o por lo menos con alguna cubierta[1] . Puede ser encontrado en cuestas asoleadas sobre colinas, pantanos, prados en las montañas, claros del bosque, en las fronteras de maderas, en botes de basura y en las canteras.[2] ] En Italia se encuentra en arboledas y a menudo cerca de fuentes[1] . Aunque no es propia de zonas elevadas, en los Pireneos que se ha encontrado sobre 2.100 m.s.n.m.[3]
Veneno
Una mordedura de esta especie de serpiente es muy dolorosa y tiene consecuencias severas. Según Stemmler (1971), cerca de 4% de todas las mordeduras sin tratar, son fatales. Lombardi y Bianco (1974) mencionan que esta especie es responsable del 90% de todos los casos de mordedura de serpiente en Italia.[2] En caso de mordedura en muy aconsejable la visita a un médico para que aplique un antiveneno.
La toxicidad del veneno varía. Stemmler (1971) indica que la población en el districto de Passwang, Suiza tiene el veneno más fuerte. Comparado con los venenos de otras especies, es relativamente tóxico. Brown (1973) da los valores LD50 de 1.0 mg/kg de mg/kg IV y 1.0-2.0 SC.[4] Tu et al. (1969) divulga 4.7 mg/kg IM. La producción del veneno es relativamente baja. Boquet (1964) divulgó un registro diario de la extracción de 9 a 10 mg.[1]
Los síntomas de envenenamiento por esta serpiente incluyen la rápida aparición de dolor agudo, seguido por edema y decoloración. La necrosis hemorrágica severa puede ocurrir dentro de algunas horas. La visión se puede deteriorar seriamente, muy probablemente debido a la degradación de la sangre y de los vasos sanguíneos en los ojos. El veneno tiene efectos de coagulante y de anticoagulante. La actividad del anticoagulante es al parecer más fuerte que la del Daboia russelii. El veneno puede también afectar la estructura glomerular y puede conducir a la muerte debido a falla renal[1] .
Según Cheymol et el al. (1973), el veneno de esta serpiente no afecta contracciones neuromusculares en preparaciones in vitro. La carencia de este neurotóxico indicaría que los casos fatales que implican el sistema cardiovascular son el resultado de una lesión directa del músculo o de la reducción del intercambio de oxígeno. Por otra parte, Gonzalez (1991) divulgó que en dos casos las víctimas desarrollaron síntomas neurotóxicos, incluyendo dificultad en la respiración y al tragar, así como la parálisis del miembro mordido.[1]
Cleopatra VII, reina de Egipto, se suicidó con veneno de la serpiente áspid.
En ocasiones se atribuye erróneamente este nombre a otras especies de víboras, e incluso a cualquier clase de serpiente venenosa.
VIBORA COMUN O EUROPEA (Vipera Berus Seoanei) Identificación
Es una víbora de talla mediana, en comparación con otras víboras europeas, con una cabeza grande y marcada, y con un hocico aplastado o ligeramente levantado. La cola es pequeña y representa entre 10-15% de la talla total (Lataste, 1879; Saint-Girons y Duguy, 1976). Los adultos alcanzan los 75,0 cm de longitud total, pero usualmente varían entre los 45,0 y los 44,0 cm (Braña, 1997). La talla total máxima es de 58,5 cm para un macho de 12-13 años y 66,0 cm para una hembra de 11 años, ambos provenientes de Asturias (Braña, 1997); en Galicia es de 59,0 cm para un macho (Galán y Fernández-Arias, 1993); y en Portugal es de 50,0 cm para un macho (Brito y Álvares, datos no publicados). Es una especie muy polimórfica con una variación individual y geográfica notable (Bea et al., 1984).
Variación geográfica
Fue descrita inicialmente como Vipera berus seoanei por Lataste en 1879, pero marcadas diferencias en la morfología externa permitieron su clasificación al nivel específico (Duguy y Saint-Girons, 1976; Saint-Girons y Duguy, 1976). Dos subespecies se reconocen actualmente y están separadas por áreas de introgresión secundaria, donde individuos morfológicamente distintos y intermedios pueden ser hallados juntos (Bea et al., 1984):
Vipera seoanei seoanei Lataste, 1879
La subespecie nominal se caracteriza por un reducido número de escamas ventrales (machos: 137,3 ± 3,0; hembras: 137,9 ± 3,3). Es muy polimórfica, con importantes variaciones en el patrón de coloración (incluye los patrones “Clásico”, “Uniforme”, “Bilineata” y melanismo), en el nivel de fragmentación de las escamas cefálicas y en la toxicidad del veneno. En las poblaciones del País Vasco, Cantabria y áreas costeras y centrales de Asturias, las escamas cefálicas están poco fragmentadas (16,67 ± 4,01 escamas intercantales y intersupraoculares), los individuos tienen frecuentemente el patrón de coloración “Clásico”, y el veneno es menos tóxico (Bea et al., 1984; Saint-Girons et al., 1986; Detrait et al., 1990). En las poblaciones de Galicia las escamas cefálicas están más fragmentadas (22,34 ± 5,72 escamas intercantales y intersupraoculares) y el patrón de coloración “Clásico” es menos frecuente (Braña y Bas, 1983; Bea et al., 1984). En los Picos de Europa hay una elevada proporción de individuos con los patrones de coloración “Bilineata” y “Uniforme” y la toxicidad del veneno es intermedia con la subespecie V. seoanei cantabrica (Bea et al., 1984; Detrait et al., 1990).
Vipera seoanei cantabrica Braña y Bas, 1983
Esta subespecie presenta un número elevado de escamas ventrales (machos: 141,7 ± 3,0; hembras: 143,9 ± 3,5), las escamas cefálicas son muy fragmentadas (24,5 ± 6,65 escamas intercantales y intersupraoculares), el padrón de coloración más característico es el “Cantábrico” y el veneno presenta niveles elevados de toxicidad. Se encuentra en el norte de León, en el área sudoeste de los Picos de Europa, y en las montañas de Galicia oriental y sudoeste de Asturias (Braña y Bas, 1983; Bea et al., 1984; Detrait et al., 1990; Balado et al., 1995). [/u]
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